Una vista silenciosa para aquel flaquillo que es condenado, que dejo de ser mas que eso, un simple cigarrillo para convertirse en la fiel compañía de cada día.
El
humo susurra: atraviésate el corazón con esas sensaciones que produce y
conducen al espíritu avivado a mostrar una postura ruda.
Todos
lo conocieron, todos saben de el, la curiosidad por conocer el crisol de su
voluntad al que no se puede resistir, donde la fatalidad pierde su imperio y
utiliza su magia para convertirse en aquel rollo de hojas de tabaco capaz de
quitar las preocupaciones carnales, capaz de calentar en la noche más helada,
mentira, ese ese es el engaño mas grande que se haya inventado, un cigarrillo
no apaga el frio, un cigarrillo engaña, pasa que… cuando la brasa esta cerca calienta la nariz y los dedos por segundos,
con el humo creando la ilusión de calentar el cuerpo mas helado.
Con exactitud no se sabe de color se trata: quizás sea
naranja, amarillo, café o tal vez sea la mezcla sutil entre estos tres, en
efecto a vista se diferencia el blanco
del otro color. Marlboro, Hamilton, Pall Mall, Lucky Strike, Inka, etc son algunos
de los que encontraras en cada carrito de golosinas, bodega, supermercado,
donde vayas, pues con unos ocho y alguito mas de centímetros, estos cigarrillos
desenfrenan aquellos pensamientos tan profundos que se pueda tener.
Una compañía cada tarde, tan libre, pues esa magia es doble: un
lado de esta magia es blanca donde se ven las letras inscritas, haciendo
reverencia al nombre del cigarrillo tan pareja, tan
perfecta, de buen tamaño elaborado con tabaco sazonado muy oscuro casi amargo con
las huellas de un vicio que lleva el nombre de delirio.
¿Cuál
fue su sueño? ¿Para qué lo hicieron? - digo yo - quizás sea para que los hombres lo encubran y
otros lo repudiasen. Para que deje tantas huellas desde su existencia con ese olor
tan perceptible y extraño como una rosa que no florece.
Casi
terminando 12 meses para archivar un año mas a nuestras vidas ¿cuantos días han dedicado a su voluntad, a su dominio? a esa
conspiración del tabaco contra el hombre, a debatirse contra los deseos por fumar y el pretexto ideal para dejar de
hacerlo, la mayoría por no decir todos terminan por abandonarse al espacio, al humo y ha esa colilla
interminable que solo sabe a final.
Una
segunda parte del cigarrillo es vital es lo mas puro en aquello tan impuro; un
algodoncito capaz de resistir tan asfixiante humo, no se le da mas de tres
minutos y es todo lo que da, consumido por cada aspiración.
Cada
noche es igual a las otras, cada noche es eterna con uno, o dos quizás tres;
con una de estas dosis se puede uno quedar tranquilo y reflexionar de haber sentido y vivido el día.
Todos
los seguidores del cigarrillo saben que fumar no es un juego, saben del espanto
que acompaña a sus gestos, sabiendo esto bajo
responsabilidad nos hemos entregado a el por voluntad propia para seguir
con algo tan vano, pero sutil.
Lleno
de odio por la necesidad y por el bien de la sociedad el cigarrillo fue condenado
por Jacobo I de
Inglaterra por «repulsivo para el olfato, desagradable para la
vista, peligroso para el cerebro y nocivo para los pulmones».
Cuantas
personas cerraron sus ojos para siempre por el, sin obsesiones macabras
inclinado a no perdonar nada a nadie solo le gustaría que la tierra fuese de
vidrio para hacerla saltar en pedazos y así reducirla al humo mas excitante
para la humanidad.
Una
día más y seguimos con el: entre nuestros labios y aquellos dedos tatuados por el olor
mas raro, el humo se abalanza sobre nuestras manos, rostros y cabellos para
impregnarse y ser el exceso de aquel flaquillo.
A veces creo que todo en exceso es dañino, pero nunca falta alguna ocasion en donde sientes la necesidad de fumarte uno, te acompaña a donde quieras y hasta inclusive en esos momentos donde compartes la sensacion cuando el humo ingresa a tu cuerpo, se te pueden ocurrir las ideas mas brillantes, buen post chica rasta
ResponderEliminarEs tan sutil, tan enfermizo, cada uno lo lleva como lo siente
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